La literatura de hoy en día ya no es como la de antes. Estamos en una era donde el escritor independiente disfruta al máximo de su vocación y tú puedes ser uno de ellos: es decir, un tipo de escritor mucho más liberal y menos ajustado a un saco de fuerza para convertirse en un éxito.
¿Sabías que existió una clase de poetas y escritores que se consagraban a su arte a través del sufrimiento? El poeta francés Rimbaud era uno de ellos: escribir era una tortura, alimentada de muchos demonios y desamores, además del daño que se hacía con los excesos del alcohol y las drogas.
Si quieres ser un escritor moderno, rompe todos esos esquemas y consagrarte a ti mismo con tu personalidad y tu modo de entender la vida. He aquí algunos consejos a tener en cuenta:
Sigue tus propios instintos musicales. ¿Te gusta el rock?¿Te gusta el metal? ¿Te gusta el pop? Pues entonces deja que esos artistas favoritos hagan mella en tu modo de entender la realidad y la literatura. Ten por seguro que esas canciones estimularán tu creatividad.
Cuando empiezas a escribir, la sensación de bienestar que ha creado dicho dulce, se ve reflejada en la pasión como abordas tu afición de escribir. La vida adquiere un matiz mucho más interesante y te sumerges en tu creación como si se tratará de algo realmente delicioso y exclusivo para ti.
Oye, pero bueno, en caso de que no seas aficionado a los dulces, prueba con un paquete de Doritos, una buena taza de café o una lata de soda. Escoge un pequeño placer que aderece de sabor tu actividad literaria.
Aprende a liberarte. Si te gustan los videojuegos, este escape es una solución fantástica para no tomarte la literatura con seriedad. Si no tienes una consola de videojuegos o no te va bien con ellos, entonces busca series en Netflix o visita canales de YouTubers; lo importante es que pases un buen rato y descubras que el arte de escribir es puro entretenimiento y liberación.
El ejemplo de los comics es el más clásico, ya que es otra forma de entender la literatura y te evita pasar horas y horas leyendo solo paginas. Los comics te servirán para alimentar tu imaginación y flexibilizarte a la hora de escribir.
Por ejemplo, si escribes en las mañanas, en las tardes puedes salir a practicar un deporte o pasar horas con los videojuegos. Sales después por un helado y regresas a casa con una nueva colección de revistas de comics.
Si aderezas tu vida con esta manera de asimilarla, ten por seguro que tu vocación por ser escritor se convertirá en algo realmente fantástico de cumplir.