Los veranos son para leer

02 Julio, 2019

Llega el verano, llegan las vacaciones, y quien más, quien menos, intenta viajar un poco, salir de la rutina de todos los días y trasladarse a donde la cartera y la ilusión le permite. Pero como no todos vivimos de la misma manera, Eloísa permanece debajo de un almendro, mientras Oscar está en la Antártida y Los Cinco se van a la Granja Finniston. Claro que estos son destinos más fresquitos que los de nuestro insigne Cela, a quien se le ha ocurrido viajar a La Alcarria con este calor. Y qué decir del hidalgo Don Quijote, que ha partido de un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme para terminar en la playa de Barcino, frente al mar.

Y hablando de mar, menudo el crucero que le prepararon al profesor Aronax y sus amigos: nada más y nada menos que veinte mil leguas de viaje submarino. Tampoco ha sido moco de pavo el viajecito del capitán Aqab persiguiendo a Moby Dick; y el colmo es lo de las apreturas de conexiones de Willy Fogg para conseguir dar la vuelta al mundo.

Pero, realmente, ¿qué se necesita para viajar? Un par de horitas, una tumbona o un sofá, una imaginación despierta… y un buen libro. ¡A disfrutar del verano en nuestra propia isla del tesoro!