Carta de un estudiante universitario sobre la importancia del libro

31 Mayo, 2019

Nos encontramos en un momento histórico en el que podemos consultar casi toda la información existente a golpe de un solo clic, pero, sin embargo, lo más difícil es verificar si lo que acabamos de leer es verídico o no. La época de la información tiene está curiosa paradoja y los que nos dedicamos a la tarea académica la sufrimos en primera línea. Como universitario, no me puedo imaginar realizar un trabajo o incluso estudiar sin consultar libros o leer continuamente. A pesar de vivir en la ¨sociedad líquida¨ que tanto anticipaba Bauman, recurrir a la literatura física se ha vuelto el método más efectivo y seguro de comprobar que, efectivamente, aquello sobre lo que te quieres informar es cierto o está contrastado.

En la tarea diaria del estudiante universitario, leer es la actividad más básica. La literatura académica es la base del conocimiento de los estudios superiores. No se puede aprender sin leer y es una máxima vital que se debe de aprender para aplicarse en cualquier momento de la vida, la base del conocimiento, incluso el más básico, reside desde tiempos ancestrales en los libros, estos no solo transmiten el conocimiento, también lo perduran en el tiempo. Las bibliotecas universitarias probablemente son las que más volumen de libros tienen, por lo que el problema de la desafección por la literatura no tiene su raíz en la base, sino en la voluntad del estudiante en interesarse, la motivación es clave cuando se trata de incentivar la lectura en el público juvenil.

En definitiva, el mundo universitario requiere de una base literaria importante, que nos permita contrastar la información con seguridad y pruebas, el futuro depende de la formación y la calidad de esta a su vez, en gran medida, de la base literaria que los profesores ofrezcan a sus alumnos. Instaurar el gusto por leer lo que estudias, es instaurar el placer por tu futura profesión.