Jesús Caudevilla, maestro de narrativa en Esstudio Ediciones

17 Enero, 2019

Jesús Caudevilla (Sabadell, 1953) hijo de padre aragonés y madre catalana. Casado con Gavina Pinto, extremeña de Olivenza, padre de dos hijos, Teba y Alexis, y abuelo de una nieta, Ainara. Ha escrito para la prensa relatos de viaje y columnas de opinión, y más de 200 relatos aparecidos en diversas revistas. Herencia de lujuria es su trigésimo libro editado.

-Tu género es indudablemente la narrativa. De hecho, tienes más de 30 títulos publicados. ¿No te animas a escribir en otro género? 

Si bien es cierto que la mayoría han sido de narrativa tengo que aclarar también he escrito otro tipo de libros. Por ejemplo, uno de columnas de opinión y artículos de viajes, alguno sobre la vida de alguna saga familiar, otro sobre alguna población y su gente, o, también, una biografía sobre alguna persona con faceta artística.

A título de ejemplo de cosas diferentes que he escrito comentaré que tengo en un cajón un manuscrito que finalicé hace unos meses, “El manual del buen crucerista o ¿Cómo sacar el máximo partido a tu crucero?”, que está enfocado con tono desenfadado (para hacerse más ameno) a todas esas personas, cada vez más, que se plantean realizar un crucero y están llenos de vacilaciones y desconocimiento. Tanto a la hora de elegir como una vez a bordo.

En definitiva, que no me cierro la puerta a ningún género, aunque la narrativa es el que he profundizado más. Desde siempre he escrito de lo que en un momento determinado he sentido la necesidad de hacerlo. Entonces me vuelco en cuerpo y alma a ello. 

-¿De cuál de tus “Bebés libros” te sientes más orgulloso y por qué?

Me siento orgulloso de todos porque en cada uno de ellos he puesto mis máximas energías. Todos me han dado de una forma u otras grandes satisfacciones y he recibido gratos comentarios de los lectores. Todos tienen, o tuvieron, sus momentos de gloria. Sería un desagradecido por mi parte infravalorar a alguno de mis libros. A título de curiosidad comentaré que mi novela histórica “Yo, Vicente Ferrer: el ángel del Apocalipsis” estuvo en la lista de los 10 recomendados de Cultura de la Comunidad de Madrid – Bibliotecas. Y que dos libros míos, sin saber cómo y por qué, se encuentran en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. 

Un libro, cuando sale del control del autor, recorre un camino imprevisible. Por ello todos tienen un rincón en mi corazón.

-¿La inspiración surge o hay que trabajársela? 

Supongo que cada autor tiene su sistema. En mi caso particular debo decir que un día no sabes por qué (o sí) hay un tema o una historia que asalta tu mente y te dices “ésta es mi próxima historia”. Una vez lo tengo claro soy bastante disciplinado. Si tengo que dedicar cada día muchas horas (sin controlar cuántas) lo hago. Eso sí, sin desatender otras obligaciones o compromisos, pero poniendo todo mi interés y esfuerzo en ese nuevo embrión de hijo literario.


-¿Es muy ardua el proceso de documentación de cada libro?

En especial en las novelas históricas. Para mí ello incrementa su encanto a la hora de escribirlas. Incluso llego a contactar con expertos en alguna cuestión con los que, sin conocerlos, para recabar información sobre dudas concretas que se me plantea y que no he conseguido despejar por otros conductos. Y la verdad es que en la mayoría de ocasiones he recibido la esperada respuesta. A mí me gusta ser riguroso con la parte histórica de la novela. De no serlo es fácil cometer errores de bulto. Y la verdad es que he visto muchos en novelas históricas que he leído a lo largo de los años. 

-Háblanos de tu último libro, Herencia de lujuria. Nadie mejor que un autor para describir su obra 

La verdad es que estoy muy ilusionado con ella. En el poco tiempo que lleva en el mercado he recibido comentarios muy favorables de lectores que compensan el gran esfuerzo que me ha llevado escribirla. Es una novela que recorre el siglo XV e inicios del XVI. Aparecen personajes históricos importantes con sus claroscuros. Contiene intrigas, secretos, emoción, venganzas, asesinatos, sexo (de eso bastante…). Y entra, además, en una cuestión que siempre ha sido complicada. Cómo se vivía y se perseguía en la Edad Media el amor y las relaciones íntimas entre personas del mismo sexo… En definitiva, creo que cumple los deseos del lector como remedio efectivo contra la ignorancia, la angustia, la melancolía, el abatimiento, el hastío. 

-Llevas dos libros ya con Esstudio Ediciones. ¿Estás contento? ¿Qué te hizo venir con nosotros? 

Después de los años que llevo en el tema de la literatura lo que valoro de una editorial es que te den un trato cercano y personal al tiempo que sea seria y profesional. Que cumplan con lo que te prometen y que cuiden la edición del libro desde el primero hasta el último detalle. Y que al final éste resulte atractivo al lector por su edición (portada, interior, papel…) y todo ello a un precio de venta al público adecuado. Para mí Esstudio Ediciones cumple todos esos parámetros, y yo soy fiel a una Editorial cuando no me fallan. Y el personal que forma Esstudio Ediciones es cercano, pero extremadamente profesional. Por ello recomiendo a autores que se inicien en el mundo de la publicación o los que ya tienen detrás una trayectoria literaria que contacten con la Esstudio Ediciones. Tengo la certeza que llegarán a una entente satisfactoria que acabará con un libro en el mercado. Tendrán detrás a una gente que te apoyará en todo momento. Es como estar en casa arropado por alguien que sólo busca tu bien. Y hoy en día como están estos temas eso no es lo habitual. Te invito a probar y formar parte de la familia de Esstudio Ediciones.