En el mundo de la literatura, en muchas ocasiones los autores se quejan de que "las musas no les acompañan". La definición de musa proviene de la antigua Grecia, y significa: "aquello que sirve de inspiración a un artista. La noción proviene de la mitología griega, donde las musas eran deidades que habitaban en el Parnaso o en el Helicón y protegían las artes y las ciencias". Hoy en día, se sigue hablando de ellas cuando el autor queda bloqueado a la hora de escribir. El propio Sabina comenta en su página web oficial: "Iba a decir que las musas son muy putas… pero lo que son es muy hijas de puta. Y cuando yo las llamo y les digo serenata y requiebros de amores, suelen estar cogiendo con Serrat". Lo solucionó aislándose en en Praga con la novia de un amigo. Cada autor tiene su propio sistema para llamar a las musas, y, a veces, tardan su tiempo en llegar. Tengamos paciencia. Calíope, Clío, Erato, Euterpe, Melpóneme, Polimnia, Talía y Terpsícope, en uno u otro momento terminarán apareciendo.