Escribir una novela con el método de las 30 escenas

31 Enero, 2017

La profesión de escritor es un camino amplio el que se aprende a recorrer con el tiempo y depende de cada persona, unido a su nivel de compromiso en la búsqueda de mejores métodos para nutrir su carrera.

Hay autores que nos les agrada seguir métodos o una línea particular, prefieren ser “brújulas”, libres como el viento; por otro lado hay quienes son excesivos maestros del orden o escritores “mapa”, volviendo sus textos aburridos y le cierran las puertas a la musa. Hoy en Esstudio Ediciones les hablaremos de un método que te ayudará a culminar tu libro sin dejar de lado la voz de la inspiración.

Unos de los problemas más comunes por el que pasan los autores (en especial los noveles), es el bloqueo mental, o bloqueo de escritor, la mayoría empiezan muy bien, guidados por la musa, pero a la mitad simplemente no saben cómo continuar, esto se debe porque esa parte se convirtió en la más tediosa del libro, pero si tuvieran una guía o cierta planificación pudiesen superar esta penosa etapa.

Hay una estrategia que esperemos os sea de beneficio para ti. Se trata del método 10-20-30 o también conocido como el de 30 escenas; estudiado por varios profesionales en cuanto al éxito de este ha sido comprobado como válido, una de ella es C. S. Lakin, autora del blog “Live Write Thrive”, también es experta en la deconstrucción y construcción de lo literario.

Así que, está realmente comprobado y si os estáis interesado en realizarlo aquí te mostramos cómo.

10-20-30 en la práctica

Lo primero que debéis tener en cuenta para aplicar esta técnica, es aprender a visualizar y reconocer las escenas. De acuerdo a los talleres anglosajones, es común que se hable de scenes (escenas) como unidades narrativas; para ayudarte a comprender penséis en cada una como en el cine: los hechos ocurren en un solo lugar o una sola toma de la cámara.

Estas escenas pueden coincidir con un capítulo de obra, pero también puede suceder que dentro de un capítulo se desarrollen varias escenas; pero si esta última os parece complicad te aconsejamos que dividáis cada escena en un capítulo, con el tiempo esto será más natural y podréis variar sin darte cuenta.

Trabajar y escribir a través de capas

De acuerdo a la estructura por escenas de Lakin la práctica es la siguiente: Lo primero es tener muy claro de qué se trata tu obra, la trama principal, y lo tengáis escrito en diez escenas. Estas serán las 10 escenas principales de tu obra con los personajes; esta correspondería a la primera capa.

Segunda capa.

Esta segunda parte está compuesta por las “subtramas”. Son esos pequeños conflictos que aunque no forman parte directa de la trama principal, son fundamentales para el desarrollo de la historia y acciones de los personajes secundarios.

Para los amantes de las novelas clásicas este es un ejemplo de la famosa obra de Shekespiare “Romeo y Julieta”: la muerte de mercurio a manos de Teobaldo, afecta a Romeo (el protagonista) y al desarrollo de la obra, sin embargo no le ocurre directamente al personaje principal, pero si es indirectamente responsable de esta. Un poco confuso pero os sabemos que lo entenderéis.

Lakin propone concentrar estas subtramas en 10 escenas, con las cuales tendríamos un total de 20 escenas, una estructura casi completa.

Tercera capa.

Para completar este método 10-20-30, restan 10 escenas más, la cuales servirán como puente para unir a las demás y convertirá en un todo.

Para haceros más visual esta parte, estas escenas serían las de pistas menores y conversaciones de barras de bar en las novelas policiales clásicas, o aquellas que, aunque simples, son creadas para presentar algunos personaje, los cuales son indispensables para el desarrollo de la trama principal, como resolver un homicidio o un secuestro… pero que no hubiese podido llevarse a cabo sin esa sub escena.

En muchas ocasiones son escenas en las que se ve el proceso de los personajes y el porqué de ciertas actitudes, las cuales son el resultado de los hechos ocurridos en esta tercera capa de la trama.

Estas 30 escenas totales pueden ordenarse de distintas maneras, las cuales te sean más cómodas como escritor, pero debéis tener en cuenta lo más importante, según Lakin, que es los resultados de cada hecho, el elemento: acción-reacción.

Cada escena, cada personaje debe aportar algo de peso a la narración, las cuales deben tener reacciones o ser la reacción o consecuencia de algo, de esta forma se podrá escribir una obra coherente

Por ejemplo: si alguno de los personajes grita el nombre de su madre al viento, esto puede significar dos cosas, una que ese grito sea la reacción de algo, o esto produzca una reacción en otras escenas.

Pero, si por lo contrario, un personaje principal grita el nombre de su madre al viento sin más, será nada más una escena de relleno, como es muy común verlas en las novelas, las cuales se vuelven tediosas y sin sentido.

Este método, según Lakin, es como trabajar con piedras, arena y agua. La primeras escenas (básicas de la trama), son como las piedras que se van echando en un recipiente; Lugo ese recipiente se debe ir llenando los espacios huecos se rellenan con arena, estas son las 10 escenas se la subtrama y por ultimo para completar esta mezcla perfecta, se le agrega el agua, que permitirá unir las anteriores, estas serían las diez escenas puente.

Recomendación

La mejor recomendación que os podemos daros y también se comparte con Lakin es que hagáis el siguiente ejercicio: tomar la novela que más te guste, leerla y en el transcurso de la lectura intenta desglosar las capas. Estas pueden no ser 30, en ocasiones pueden ser 25 o 45. ¡Adelante!.

Con este método podréis escribir una obra sin temor a quedarte bloqueado en media trama; también te garantiza una estructura coherente y una trama interesante.

Este como muchos otros puede tener buenos resultados pero solo si como escritor os atrevéis a llevarlo a la práctica. Así que no te quedéis con solo leer este post, aplícalo en tu próximo libro y prepárate para el éxito.