
Hay un mundo en cada pasado que fue, hay un mundo en cada presente que continua vivo. El poeta con sus versos recorre el pasado y el presente de un lugar muy especial para sus padres y su tío Martín, por sus casas y plazas, por sus gentes y sus sombras. Por esas calles que guardan el sonido ancestral de los que las caminaron. Y mientras los versos van cayendo, las imágenes acompasan este homenaje a esos pueblos como Pinarejos, pequeños y grandes lugares que se resisten a desaparecer, donde sus gentes nunca se irán mientras perdure la memoria y la palabra.
Marcelino García Chavida (III Marqués de Caleras) Desde sus primeros pasos y balbuceos, hace algunos años en su Peña Grande natal, Marcelino amó la palabra en todas sus formas.
En su juventud reclamó una pluma, para explorar nuevos caminos hacia la belleza, y una espada para defender a los que le acompañaban en el trayecto. Nunca desde entonces ha dejado de recorrer íntimos senderos literarios, y de luchar incansablemente por sus sueños, incluso contra la inmortal Parca. Pero es bien sabido que Apolo inspira a los guerreros poetas y que la diosa Fortuna tiende su mano a los audaces; y esas lecciones Marcelino, el tercero de los marqueses, las aprendió bien e inspiró su lema: la vida es poesía, y la poesía, vida.
| Páginas: | 196 páginas |
| Tamaño del libro: | 15 cm x 21 cm |
| Año publicación: | 2017 |
| Género: | Poesía |