En los últimos años hemos vivido un auge inesperado de la literatura romántica-erótica que posiblemente nadie podía imaginar. Desde los libros de Corín Tellado, devorados por las mujeres en su época, no se había desarrollado este boom de novela romántica que genera miles de ventas de libros y colas interminables durante las firmas de sus autoras. Como novela romántica podríamos decir que se trata de una historia de amor con final feliz (aunque esto no sucede en todos los casos). Los amores imposibles o amantes se hacen los protagonistas de una historia mejor o peor desarrollada, en función de la cual venga su éxito en ventas o no. En las novelas románticas la descripción y el rol de los personajes está muy claro: buenos, que disfrutarán de una felicidad absoluta al final, o malos y perversos, que serán castigados. A lo largo de la historia hay grandes joyas en el género de los libros románticos: Madame Bovary, de Gustave Flaubert; Desayuno en Tiffany’s, de Truman Capote; o Los puentes de Madison, de Robert James Waller. El nuevo auge de estas novelas comenzó con la famosa saga de "50 sombras de Grey". Un buen número de escritoras se lanzaron con más o menos éxito a escribir su historia de amor soñada. En España, sin duda, la reina de la novela romántica es Megan Maxwell. En Esstudio Ediciones estamos abiertos a cualquier novela romántica. Ejemplos de ello son 30 casi 20, de Cristina Duro o El club de las malotas, de Jesica Gago.