Pocos conocen la anécdota de la recepción de Pablo Neruda de su Entrega del Premio Nobel de Literatura por su trayectoria literaria y la calidad de sus libros. Tres días antes del anuncio oficial de la noticia, Pablo Neruda recibió un telegrama de la Academia notificándole la recepción de este galardón. Por la noche acudió a una cena repleta de escritores, embajadores y personas de gran abolengo. No dijo nada. Cuando le reprocharon su silencio de aquella noche, una vez publicada la noticia en los diarios de la época, el escritor contestó: "Es que las cosas que no veo por escrito no me las creo".