Y sí, hay un punto de todo ese proceso de escribir y escribir en el que debes hacer un alto para corregir tu libro. Para muchos, es el momento más tedioso de escribir, ya que la aventura y la expedición de haberte sumergido en tu mundo y tus personajes ha llegado en buena medida a su fin.
Pero corregir es también un momento mágico para todo escritor. Es lanzarse a la búsqueda de todo tipo de errores, sobre todo gramaticales, y es entonces cuando te das cuentas que faltan o sobran palabras. Pero para eso necesitas mucha más calma de la que necesitaste para escribir tu libro.
Por eso, un momento decisivo para corregir tu libro pueden ser las próximas vacaciones.
Uno de los puntos más importantes para corregir, es seguir la estrategia tradicional de hacerlo directamente sobre una página en formato físico. ¡Pero vale tío, dirás, si estamos en la era de la tecnología ¿para qué dar un paso atrás?!
Bueno, eso opinarás tú, pero no se trata de un tip ortodoxo o por seguir la tradición. Es solo porque la pantalla de tu ordenador puede cansar tu vista, además de impulsarte a trabajar con mayor aceleración.
Es sencillo: imprime todo el libro y luego dedícate a pasarlo en limpio, aprovechando la pagina para agregar toda clase de enmiendas y anotaciones en los márgenes. El consejo es que imprimas el libro a doble espacio.
Para que este proceso de escritura no se convierta en algo demasiado tedioso y aburrido, aprovecha tus vacaciones y diviértete todo lo que puedas. Ve al cine, disfruta de algunos videojuegos en tu ordenador o sal a caminar. Cuando hayas sentido que te has cargado de las mejores energías y que has disfrutado al máximo tu día, regresa al laboratorio de tu escritorio y sumérgete en tu misión.
Para hacer aun más interesante este proceso, no te olvides de pasarte por tu cocina para prepararte un buen café y aprovisionarte de unas cuantas galletas. La experiencia de corregir será mucho más intensa y amigable cuando experimentas el sabor de cada una de tus líneas mientras te alimentas y haces de esta experiencia algo totalmente único.
La próxima vez que vayas al supermercado, no olvides visitar el stand de los chocolates y los cereales, además de los snacks. Tal como se suele decir, Barriga llena, corazón contento: entre mejor sea el banquete, mejor será el modo de pulir tus líneas.
No te obsesiones con las correcciones. Si empiezas a sentir que te estresas con las líneas y observando tantos errores de ortografía y ausencias de palabras, entonces deja en abandono a las páginas. Vuelve a salir a la calle para disfrutar del aire y para ver el mundo.
Si es posible, olvídate de tu libro un par de días: no está escrito en ninguna parte que lo debes entregar para el día siguiente; aunque claro, esa puede ser una meta que te estimule a seguir adelante. Pero la idea es que seas flexible contigo mismo y no te dejes estresar, ya que así empeorarás el proceso objetivo de percibir inconsistencias y errores.
Recuerda en todo caso, que una buena agencia de autopublicación como Esstudio Ediciones, cuenta con profesionales dispuestos a tomarse el tiempo de corregir todos los errores de tu libro. A veces resulta lo más acertado.
Alguien más se tomará la tarea de revisar punto por punto, coma por coma, línea por línea, todo lo que tú has escrito mientras tu terminas de disfrutar de tus vacaciones y te aventuras a descubrir nuevas ideas para tus futuros libros.
En Esstudio Ediciones existen los mejores profesionales para realizar este trabajo y garantizarte que tu libro estará 100% al margen de errores.