Y llega un punto de tu vida donde puedes darte un respiro. Las vacaciones siempre se presentan como un momento fascinante de la vida, en la que soñamos con los aviones despejar de una pista, ver el cielo poblado de nubes y al final llegar a esa isla paradisiaca en la cual descansar. Visitar sitio
Si eres un escritor de fuerte vocación, lo más seguro es que las vacaciones se te presenten como un punto y aparte de tu constante actividad literario. Vale, tío, está claro que el ritmo del día a día es uno de los factores que más te impulsan a escribir con disciplina, ¡pero ha llegado la hora de disfrutar de un buen descanso!
Un descanso en el que tu mente tendrá la suerte de abrirse a nuevas ideas, y ¿Por qué no?: descubrir nuevas alternativas en tu misión como escritor. Así que para que aproveches tus vacaciones al máximo, he aquí algunas sugerencias para que tu mente se llene de grandes ideas.
Bien, ahora que has dejado todo tu mundo atrás, o bien, ahora que al menos has decidido abandonar tu escritorio y disfrutar de las calles de tu ciudad, sumérgete en la tranquilidad y el silencio que te mereces como escritor. Sí, acéptalo, no te puedes pasar toda la vida entera pensando y estresándote en escribir: solo déjate llevar, observa la realidad, sumérgete en el mar o ve al cine con tus amigos.
Esa calma te dejará descubrir que el mundo está llenos de secretos y que realmente existen temas infinitos a los cuales apostarle.
Mientras disfrutas de un café o una cerveza, ponte a mirar como las abejas y las hormigas se mueven en su propio universo. Observa como realizan sus tareas cotidianas con facilidad y cómo sus metas se van consolidado, tal como lo harás tú con tus libros autopublicados y el apoyo de una buena agencia como Fussion Editoral.
Este es un ejercicio para percibir que no estés solo: créetelo, nada está aislado en esta vida. El pequeño aleteo de una mariposa puede generar un huracán en el otro lado del mundo. Extrae ideas de esa realidad tranquila y déjate llevar.
Este es uno de los ejercicios más fantásticos. Se trata simplemente en convertirte en un narrador en tercera persona de tu novela, mientras tú mismo eres un personaje que se mueve en las calles, las playas o las personas.
La ilusión te atrapará, permitiéndote observar el mundo desde la perspectiva de un personaje tuyo. Además, también tienes la suerte de pensar de manera optimista y usar tus ideas para analizar tu vida como escritor. Te vas diciendo: “Aquella mañana, (Tu nombre va acá) salió de casa, convencido de que Esstudio Ediciones se convertiría en la plataforma que lo catapultaría a conquistar su sueño de ser un escritor reconocido”.
Y sigues con la idea, hasta que la tranquilidad del día de tus vacaciones y la convicción que se acumula en tus pensamientos, te llenen de buena energía para seguir adelanten con nuevas ideas.
¿Qué tal si visitas un café al que siempre has deseado ir, pero que por cuestiones de dinero nunca te has atrevido a hacerlo? ¿Qué tal si abres tu mente y haces esa pequeña inversión extra? Inversión viene de darle la vuelta a un asunto, de cambiar el sentido de una cosa.
Visita ese café y date gusto durante 20 o 40 minutos. Deja que la novedad del lugar te llene de ideas que irás apuntando en un cuaderno. Cuando salgas del café, deberás decirte: “En (aquí escribes el numero de meses) volveré aquí para celebrar mi éxito como escritor independiente”.
En tus vacaciones, la sensación de tranquilidad y viajar te llena de nuevas perspectivas. Ten cuidado que esa calma no te desvíe de tu meta de ser un escritor reconocido, independiente y autopublicado. Recuerda que Esstudio Ediciones posee toda la infraestructura y todo el apoyo para que ese libro tome forma y se convierta en un personaje más de tu realidad.
Una realidad refrescante de ideas que harán más apasionantes tus próximas vacaciones.